lunes, 25 de agosto de 2014

El Fin de la Cosecha


Películas cristianas
La junta del club de filosofía que busca la oportunidad para humillar a los cristianos... Un creyente que no está en comunión con el Señor en busca de venganza ... Un cristiano maduro que tienen dudas acerca de compartir su fe ... Un reporte controversial acerca del momento en que ocurrirá la segunda Venida.

Sinopsis


  El club de filosofía reúne a un grupo de ateos con frecuencia  para abordar ciertos temas de interés.
 Un joven cristiano los desafía a escuchar su exposición sobre cuándo será el fin del mundo.
 Una teoría desarrollada  por Jeffrey Bartell, un ex alumno del campus, cuyos escritos han sido descubiertos en la biblioteca y estudiados por un miembro del grupo cristiano, que pretende dejar a todos esos jóvenes ateos sin nada que rebatir.


Aunque el personaje de Bartell es ficticio, su teoría está lo suficientemente bien planteada como para hacernos pensar que el final de los tiempos está realmente cerca.

 ¿Cuándo acabará el mundo?  La teoría de Jeffrey Bartell


Mas el fin de todas las cosas se acerca; 
sed pues prudentes y de espíritu sobrio para la oración.
1Pedro 4:7

 En primer lugar, nadie sabe el día y la hora que Cristo volverá y cuándo se acabará el mundo. Las escrituras lo dejan claro. Pero la Biblia dice que podemos reconocer los tiempos y las estaciones de su venida. Y las condiciones son tan claras que podría ser en cualquier momento.


 La Biblia, para Bartell, es el libro más grande jamás escrito. Su mensaje es tan simple que puede ser resumido en unos pocos versículos y al mismo tiempo es un libro tan profuso que ni estudiándolo toda la vida se llegaría a conocer con precisión su verdad.

 La teoría de Bartell sobre el fin del mundo empezó cuando leyó el versículo de Isaías capítulo 46 que dice que Dios declara el principio del fin. En Isaías capitulo 48 hay un pasaje similar. Para Bartell este fue un pensamiento interesante que lo llevó de nuevo al principio, a Génesis 1 con la creación. Bartell comenzó a estudiar ese capítulo y empezó a preguntarse ¿por qué Dios creó el mundo en seis días y descansó en el Sabbath? Esto puede parecernos trivial, pero realmente le preocupaba a Bartell. A mi me dijeron en la escuela que ilustraban la semana de trabajo. Pero Bartell no se lo creyó. Pensó que había mucho más que eso. Pasó mucho tiempo pensando en eso: ¿por qué Dios se tomó seis días para crear el mundo si podría haberlo creado en un segundo, en un parpadeo?  Pero no, se tomó seis días, ¿por qué?

 Bartell estudió las palabras "día" y "días" en la Biblia y encontró pasajes muy interesantes relacionados con esto. El concluyó que quizás Dios indicaba cuánto tiempo le quedaba al hombre en la tierra. Dios debe castigar el pecado y El va a cumplir Su palabra.

 Bartell deja muy claro que la Biblia, especialmente el Antiguo Testamento, está llena de predicciones. Un evento que sucede en la historia también representa un suceso que ocurrirá en el futuro. El ejemplo de esto sería Abraham sacrificando a su hijo Isaac. Ese evento realmente sucedió, pero también es una imagen de lo que Dios le haría a su hijo Jesús en la cruz cuando lo ofreció por los pecados del mundo.

 Ahora, ¿por qué Dios se tomaría seis días para crear el mundo? Es una pregunta interesante. ¿Es esta una imagen de algo que necesitamos saber? Bartell piensa  que sí. En 2 Pedro 3:8, en el contexto en que se refiere a la segunda venida de Cristo, la Biblia dice que un día con El Señor es como mil años. Y mil años son como un día. En el Salmo 90 se nos dice que mil años a la vista del Señor son como el ayer. Entonces, podría ser que estos seis días de la creación nos indicaran que el tiempo que el hombre tiene sobre la tierra serían como seis mil años, con el séptimo día de descanso representando el reinado de mil años que Jesucristo establecerá en la tierra, el tiempo de la justicia y la paz.


 Bartell documenta en su reporte como es que los estudiosos de la Biblia han calculado desde el primer hombre Adán hasta el nacimiento de Jesús alrededor de  cuatro mil años. Si ese es el caso, este podría ser el final de lo que el Nuevo Testamento llama los últimos días.

 Bartell habla mucho sobre la manera en que Dios maneja el tiempo en la Biblia y cuando Dios mide el tiempo, lo hace en séptimos. Dios creó el mundo en siete días, dejando el séptimo como el día de descanso. En la tradicional ley testamentaria, los judíos fueron obligados a descansar cada siete días. Además, en la séptima semana después de la Pascua ellos celebran una gran fiesta y un descanso. El séptimo mes era quizás el más importante, cuando ellos celebran tres grandes fiestas y descansos. Cada siete años era un año de descanso para la tierra, y cada  cuarenta y nueve años, que es 7 x 7, celebran el año del jubileo que era el año de descanso para la tierra y de libertad para el pueblo. Así qué tenía sentido para Bartell que Dios estableciera un período de 7.000 años para que el hombre ocupara esta tierra, con los últimos mil años como tiempo de descanso cuando Jesús regresa para establecer su reino terrenal, como se menciona en Apocalipsis 20.

 Bartel tiene razón al decir que, cuando Dios se ocupa del tiempo, lo hace con séptimos; no hay otro sistema mas predominante en la palabra de Dios. La segunda venida de Jesucristo es el día más importante en el calendario de Dios. Bartell estaba convencido de que quería que supiéramos eso, incluyendo el momento.

 En el capítulo 6 de Oseas, un profeta del Antiguo Testamento, está hablando de Israel, la nación elegida de Dios, que siempre rechaza a Dios. La nación iba a ser destruida pero el versículo 2 dice que "después de dos días nos habrá de redimir y al tercer día nos levantará y nosotros viviremos ante él".  ¿Qué significa esto?

 Cuando Jesús vino, Israel lo rechazó como su Mesías, así que Dios dispersó a la nación por todo el mundo. Durante 1.900 años no existió la nación de Israel, pero Dios dijo,  después de dos días, es decir 2.000 años, te reviviré y tu Israel vivirás ante mí. Podemos ver que esto ya sucedió. La nación dispersa de Israel ha sido reunida ante nuestros ojos. En 1948 Israel volvió a ser una nación. Esto es muy importante porque Dios revivió a la nación de Israel y van a vivir ante él porque Jesús va a venir a establecer su reino terrenal, como dijo.

 ¿Has conocido a un cananita? ¿O a un amanita? No, porque ellos eran los enemigos de Israel y no han sido preservados. Los judíos lo fueron porque son el pueblo elegido de Dios y él debe cumplir el reino en la tierra como se los prometió. Pero los judíos aún están rechazando a Cristo. ¿Por cuánto tiempo? Después de dos días, es decir 2.000 años, yo te reviviré y al tercer día vivirás ante mi. La segunda venida podría ocurrir pronto.

 Bartell ve esta misma predicción en Éxodo 19:11, cuando Dios le dijo a Israel que se purificara y esperara dos días. "Porque en el tercer día descenderé ante la vista de todas las naciones". En Juan 11, Lázaro, el judío, murió y Jesús espera dos días antes de levantarlo de entre los muertos. ¿Por qué? Bartell nos dice que eso representante cómo Dios le dará la espalda a Israel los próximos dos mil años, o dos días, y le hablará al mundo por medio de la iglesia del Nuevo Testamento, y así fue. Dios no nos da todo esto solo para desperdiciar espacio.

 Quizá Bartell tenga razón y Dios está tratando de decirnos algo. En Mateo 17:1, Jesús lleva a Pedro, a Santiago y a Juan a la montaña y deja al grupo. Ahora, ¿qué pasa allá arriba? Jesús es transfigurado frente a ellos y se les da una imagen de la segunda venida. No mencioné las tres primeras palabras de esos versículos de la escritura que dicen que después de seis días Jesús toma a Pedro, a Santiago y a Juan y deja al grupo. ¿Por qué puso Dios esto? ¿Está desperdiciando más espacio o quizá nos está tratando de decir algo que necesitamos saber?
Recuerden que el tiempo desde Adán a Cristo es de 4.000 años, o cuatro días. El tiempo del periodo de la iglesia son 2.000 años, o dos días, así que esto podría significar que en algún tiempo después de seis días o 6.000 años, Dios reviviría a Israel y les cumpliría las cosas que les prometió.


 Pronto, muy pronto, habrá un tiempo de juicios sobre la tierra como nunca antes, justo antes de la segunda venida de Cristo, que la Biblia llama la gran tribulación. Dios ya juzgó el mundo en los días de Noé. En Génesis 6 nos dice que hubo una gran explosión demográfica y que la tierra se corrompió y se llenó de violencia. Suena familiar, ¿no?. El arrasó todo con un gran diluvio y solo ocho personas sobrevivieron. Dios juzgó a Sodoma y a Gomorra por el crecimiento de los pecados sexuales, la homosexualidad y la perversión. Suena como hoy, ¿no? El arrasó esas ciudades y sólo tres personas sobrevivieron. Y en ambos casos, los no creyentes fueron tomados por sorpresa, pero los creyentes no, porque sabían que el juicio vendría.

 Bartell está diciendo que nuestro tiempo casi se acaba. Que esta existencia no continúa para siempre. Y en algún momento, muy pronto, Israel aceptará a Jesús como su Mesías y Cristo regresará a la tierra para iniciar su reino.

 La muerte hace que el fin del mundo suceda para algunas personas cada día. Y si una persona no tiene una relación personal con Jesús tendrá una constante eternidad en el lago de fuego, lejos de la presencia de Dios. Lo que hace a esto un tema muy serio.

 Hay muchos nombres para la religión en el mundo, pero todas caen en la misma categoría. Toda religión, a excepción de la cristiandad bíblica, enseña que tu puedes ser salvo por tu propio mérito. Por ser bueno, por realizar ciertos rituales. Pero la Biblia dice que nadie puede estar bien ante los ojos de Dios por hacer buenas acciones (Romanos 3:20) y que todos han pecado y no alcanzan la gloria de Dios (Romanos 3:23). Debemos entender que el estándar bíblico para entrar al cielo es que debes ser perfecto, totalmente limpio, justo, como dice la Biblia.

Si eso es cierto, nadie entrará al cielo, porque nadie es perfecto.
Por eso necesitamos a Jesús. Todos nosotros.

 Cuando Jesús estuvo en la tierra vivió una vida totalmente perfecta, nunca pecó porque él era Dios. Y murió por nosotros en la cruz para pagar nuestros pecados y se levantó de entré los muertos y Dios le permitió volver a entrar al cielo. ¿Por qué? No porque fuera un buen hombre sino porque cumplió con el requerimiento de ser perfecto. Jesús es justo y sólo los justos heredarán el cielo. Y si Dios ni siquiera bajó el estándar por su hijo, ¿por qué creer que lo hará por nosotros?

 Millones de personas creen que entrarán al cielo llevando lo que ellos creen que es una buena vida. Y quedarán atónitos porque eso no es suficiente. Dios necesita un estándar de absoluta perfección. Sabemos que Jesús es perfecto. Sólo cuando personalmente nos comprometemos y lo recibimos como nuestro Señor, creemos lo que hizo por nosotros en la cruz, él nos limpia de nuestros pecados. Es por eso que él merece todo el crédito. Y por eso tú y yo necesitamos a Jesús. Jesús quiere darte la vida eterna. Es el propósito de la vida actual.

 Déjenme saber si encuentran mejores respuestas con respecto a la eternidad. Algo que ofrezca una real esperanza. Claro que tienen que pensar en ello. Pero si ya tienen las respuestas, no tenemos nada de qué preocuparnos.

 Sin embargo, si lo que la Biblia dice es verdad y nuestro destino eterno está en juego, dependerá de lo que hagamos con Jesús. Si lo rechazamos, Él nos rechazará. Pero si humildemente lo recibimos, viviremos con Él en el cielo por la eternidad.

 Espero que lo piensen. Y más vale que se apuren, porque si lo que dice Bartell es cierto, nuestro tiempo se acaba.

Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.
1 Juan 5:11-12





domingo, 24 de agosto de 2014

lunes, 18 de agosto de 2014

Una Carta desde el Infierno - para Andrea, de su amiga Carla


Videos cristianos

  Querida Andrea.

  Hoy he muerto.
  Y todo esto es muy diferente de lo que yo pensaba.
  Verás, yo siempre pensé que al morir iría a un mundo oscuro, ausente de cualquier sensación. Pero este lugar es muy real... demasiado real. Es aún más real que la vida que tuve en la Tierra.
  Puedo pensar. Puedo hablar. Puedo sentir.
  Después del choque pude sentir mi espíritu dejando mi cuerpo. Fue algo muy extraño. Escuchaba muchos gritos. Pensaba que eran cosas de mi imaginación.
  De repente me encontré en lo que parecía ser una fila, en un túnel de piedra, creo. Entonces alguien preguntó mi nombre y lo buscaron en un libro, llamado el Libro de la Vida. Y creo que no me encontraron, porque de pronto llegaron dos ángeles que me agarraron por lo brazos y me arrastraron lejos de ahí.
  Yo estaba aterrorizada, no tenía idea de lo que estaba pasando. Le pregunté a los ángeles a dónde me estaba llevando, pero ellos no me respondían. Les pregunté de nuevo. Finalmente ellos me respondieron que solamente aquellos cuyos nombres estaban escritos en el Libro de la Vida, podrían entrar al cielo, podrían entrar al paraíso. Los demás seríamos condenados para siempre.
  Estoy muy asustada.
  El ángel me llevó a algún tipo de celda donde pude meditar y pensar por mucho tiempo.
  ¿Quieres saber en lo que estuve pensando? Estuve pensando en ti.
  Andrea, tu eres cristiana, tu misma me lo dijiste. Quiero decir... yo quise hablar sobre eso miles de veces hasta hoy, pero todas las veces que quise tu parecías incómoda con eso y cambiabas de asunto.
  Y la pregunta que no me podía sacar de la cabeza, Andrea, es esta: ¿por qué tu nunca me hablaste sobre como convertirme en una cristiana? No entiendo. Tu decías que eras mi amiga... Pero si hubiera sido realmente así, tú me habrías hablado acerca de Jesús. Me habrías hablado sobre cómo escapar de este horrible lugar a donde estoy yendo.
  Puedo sentir mi corazón ardiendo en mi pecho. Los ángeles que me llevarán al infierno están en camino. Puedo oír sus pasos.
  He oído hablar sobre el infierno.  Ellos lo llaman el Lago de Fuego.
  Yo no puedo soportar, Andrea. Estoy aterrorizada.
  Los ángeles abrirán la puerta. No, No, No, ellos entraron y me están llevando fuera de aquí. Puedo sentir el olor de azufre quemándose. Ya puedo sentir el calor de las llamas.
  Estoy sin esperanza. Están cada vez más cerca, más cerca, más cerca. Mi corazón está ardiendo de miedo. Me están alzando a las llamas. Esto va a ser para siempre.
  Fuego. Dolor. Infierno.
  ¿Por qué, Andrea? ¿por qué? ¿Por qué nunca me hablaste de Jesús?

  Firma tu amiga Carla.

  Desearía que tu estuvieras aquí.


Ver video:


domingo, 10 de agosto de 2014

jueves, 7 de agosto de 2014

Frase de Charles Spurgeon



Amados hermanos, el Señor nos enseña a leer Su libro de la vida que ha abierto ante nosotros aquí abajo, para que podamos leer nuestros títulos claramente en ese otro libro de amor que todavía no hemos visto, pero que será abierto en el último gran día.