lunes, 9 de marzo de 2015

Jueces de Nosotros Mismos


Ricardo A. Padilla
Reflexiones 



Mateo 7:1-6

"¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?"
Mateo 7:3

  Una crítico de arte fue invitado a una galería de pintura de un artista novato. El crítico no podía ver sin sus lentes y el problema era que había llegado a la galería sin ellos. 
  Empezó a observar las pinturas pero no podía analizarlas profundamente. Todos los invitados estaban atentos a lo que este crítico opinara de las pinturas.
  Al finalizar de observar todas las pinturas, el crítico sabía que para alimentar su fama debía hablar mal de alguna y de un momento a otro se paró al frente de un cuadro con lo poco que podía ver, empezó a criticarlo en voz alta diciendo:
  - "Aunque intentó dibujar una forma humana, ésta se ve deforme y horrorosa."
  Uno de los presentes se le acercó y le dijo al oído:
  - "Señor, está parado frente a un espejo."


  Muchos de nosotros somos especialistas en buscar y juzgar los errores de los demás, pero no somos capaces de identificar los propios. Es por tal motivo que nuestro Señor Jesucristo en el sermón del monte nos exhorta a ser jueces primeramente de nosotros mismos y a reconocer que nuestras faltas son más terribles que las faltas de nuestros hermanos y que para poder corregirles debemos corregirnos primero.

  Tengamos cuidado porque muchas veces, cuando señalamos a alguien con nuestro dedo índice, se nos olvida que en la misma mano hay otros tres dedos señalándonos. 


Antes de a mi hermano juzgar, me debo examinar.